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Edificio del Consell Valencià de Cultura (Valencia)

Presentación y descripción

Antecedentes históricos

En Valencia las guerras napoleónicas interrumpieron las formas de vida urbana e incidieron en el patrimonio arquitectónico de la ciudad. Durante el gobierno del general francés Suchet se estimularon las ideas de planeamiento urbanístico, dándoles una consideración semejante a los temas sociales, económicos o administrativos.

La primera gran actuación de reforma interior que se produjo en Valencia en el s. XIX fue anterior a la invasión francesa. Una real pragmática de 1787 y una segunda de 1804, bajo el influjo de modernos criterios urbanísticos e higienistas, ordenaban la eliminación de los "fossars" o cementerios urbanos anexos a las parroquias, liberando muchas pequeñas áreas verdes .

La situación urbanística de la Valencia del s. XIX planteaba una situación polémica debido al constreñimiento producido por las murallas de la ciudad, así como por la antigua trama medieval. Una ley de 1843 concede a los ayuntamientos la facultad de promulgar ordenanzas y reglamentación urbana local para poder urbanizar y construir según las necesidades urbanísticas de cada ciudad. La ordenanza de Madrid recopilada por Ardemás y reeditada en varias ocasiones fue punto de referencia en otras ordenanzas posteriores tanto del XIX como del XX.

En Valencia, al socaire de la anterior, se aprueba el Reglamento de policía urbana y rural de 1844, lo que dio origen al inicio de la reglamentación, que marca el cambio de concepción de la ciudad hacia un nuevo periodo. Así la introducción de este Reglamento señala la importancia de la nueva alineación de la ciudad como ejemplo de cultura programada, civilización y crítica a la herencia árabe. También se reflexiona sobre las características formales de la ciudad civilizada, proclamando la rectificación de las tramas medievales de las ciudades, lo que implicaba un cambio radical, al no aceptar la conservación del patrimonio antiguo. A esta situación que supuso en Valencia una transformación en su configuración, hay que añadirle la influencia de la desamortización de 1837 y otros hechos significativos como la llegada del ferrocarril hasta el antiguo convento de San Francisco donde, en 1851, se construye la primera estación de trenes. Consecuencia del mismo espíritu se edifica en el solar del Convento de las Dominicas de la Magdalena el Mercado Central y en la zona del Carmen, el Convento de esta iglesia se destina para uso cultural, convirtiéndolo en Museo Provincial de Pintura y Academia de Bellas Artes de San Carlos.

En 1865 se aprobó el derribo de las murallas aunque no concluyó hasta varios años después. La inquietud de ordenación de la ciudad en esos años apuntaba a la gestación de los proyectos de ensanche, redactados por los arquitectos Sebastián Monleón, Antonio Sancho y Vicente Bois, aprobándose en 1859. Este proyecto divide la ciudad en secciones: Una zona entre la puerta del Mar y la prolongación de la calle San Vicente, con función comercial; otra entre las calles San Vicente y Quarte, como expansión del barrio sedero; la zona que nos ocupa, la norte, limitada por el convento de San Sebastián y el paseo de la Pechina, adecuado para habitaciones de recreo y jardines.

El palacio de Forcallo, situado en un enclave cuajado de significativa arquitectura, fue construido como una casa señorial, con impronta academicista frente al conjunto monumental del antiguo Convento del Carmen que desde su complejidad cronológica y diversidad de estilos artísticos ilustra importantes etapas de la historia de la arquitectura de la Ciudad: la monumental fachada retablo y campanario barrocos de la iglesia del Carmen, el claustro renacentista y la sala del Embajador Vich con su emblemática serliana, o el recientemente restaurado claustro gótico. Todo este conjunto sufrió tras la desamortización grandes reformas, convirtiéndolo en Museo Provincial de Pintura y Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Este edificio, propiedad de D. Salvador Rubert, fue construido por el maestro de obras Luis Pesetto en 1864 en la denominada calle de la Portería del Carmen, con vuelta a la del Cabrito, denominaciones que hoy han pasado a llamarse, según se aprecia en el plano de la ciudad de 1897, en calle Museo y atzucac del Cabrito.

Uno de los posteriores propietarios, aristócrata procedente de Calzada de Calatrava, debió de darle el nombre de Palacio de Forcallo, ya que este apellido es oriundo de Ciudad Real. El inmueble pasó posteriormente por donación a la Orden Trinitaria.

La construcción anterior al Palacio de Forcallo se derribó para adaptarse al nuevo trazado de la calle -aunque paradójicamente, hoy queda fuera de línea- sin que la casa anterior se encontrara en estado ruinoso, por lo que el Ayuntamiento se comprometió a indemnizar al propietario para que se retirase 10 m y 45 dm2 de la Plaza del Carmen, pagándole por ello a razón de 116 reales el metro, y de la calle Cabrito se cedieron 9 m y 50 dm2, a razón de 78 reales el metro. Todo ello ascendió a 1.953 reales con 20 céntimos. Por lo que el 22 de noviembre de 1866 se liquida libramiento del Ayuntamiento de Valencia a favor de D. Salvador Rubert de 195 escudos 320 milésimas, importe del terreno cedido a beneficio del público. Esta situación se recogía de la siguiente manera en el informe de la Comisión de Policía de 9 de febrero de 1865:

"Que si bien su construcción data de fecha antigua aun promete en el estado que se encuentra bastante duración, circunstancia que impedirá, como es evidente el apetecido ensanche de aquella calle, hasta que sea llegado el caso de su derribo y sucesiva reedificación, retirándose la nueva fachada si la línea aprobada por la superioridad para aquella acera, en beneficio del público en general y particularmente de los que hayan de concurrir, a la Academia de Bellas Artes y Museo Provincial establecidos en el edificio fronterizo".

El edificio

El edificio y su jardín posterior se encuentran ubicados sobre una parcela de 779,52 m2, de los cuales 498,74 m2 corresponden al jardín con su perímetro vallado, 19,90 al atzucac y 260,88 al espacio ocupado por el edificio de tres alturas.

Se accede a él desde la calle Museo, a través de un amplio hall al que conecta el jardín posterior, el núcleo de comunicaciones verticales (escalera y ascensor), el atzucac y dos salas de diferente tamaño, una de juntas, amplia y sobria y ptra de oficinas. Esta última en la presente rehabilitación será transformada en sala multiusos de juntas y periodistas.

En las dos plantas restantes se sitúan los despachos y dependencias, quedando un casetón y pequeña azotea para centralizar todas las instalaciones. El jardín, que en la actualidad es poco usado, se pretende que con esta actuación tenga una entidad y funcionalidad acorde con el edificio al que pertenece. La planta baja alberga, además del módulo de recepción y el aseo de minusválidos, el gran hall de acceso y dos dependencias, la sala de plenos o juntas y la nueva sala de juntas o periodistas (antes de oficinas). Mediante ascensor o escalera se accede a las dos plantas, en las cuales se ubican todas las dependencias y despachos que han sido solicitados por el Consell Valencià de Cultura, conforme a sus necesidades y dentro de las posibilidades del propio edificio.

Se sugirió, por parte de los usuarios, la posibilidad de un mejor y mayor uso del jardín. Para ello se actúa sobre él en tres vertientes: una creándole una sencilla distribución y reubicación de algunos elementos (fuente), así como añadiendo algunas nuevas (pérgolas), reestructurando y añadiendo elementos de vegetación; por otra parte, y recayendo a las vistas peores, se coloca un filtro combinación de perfiles metálicos, paneles color blanco hielo y vegetación (jardín de las Corts Valencianes) que permite disimular esas vistas sin crear una muralla.

Por último, se reestructuran dos puntos de estar con entidad diferente pero suficiente; uno de ellos (el recayente al edificio) para ser utilizado para recepciones y comidas.

El edificio está ocupado por el Consell Valencià de Cultura.

El edificio tiene una superficie construida de 825 m2 y la intervención realizada supuso 86.337.033 pta (518.896,02 €).